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Taquión

Taquión

Un taquión es una partícula hipotética que se mueve a velocidades superlumínicas. A los taquiones se les atribuyen muchas propiedades extrañas, sobre todo por parte de los autores de ciencia ficción. En el lenguaje de la teoría de la relatividad especial de Einstein, un taquión (si existe) es una partícula con un cuadrimomento de tipo espacial. Si su energía y momento son reales, su masa en reposo es imaginaria. Es dudoso que una masa imaginaria tenga algún significado físico. El tiempo propio que expermienta un taquión es también imaginario. Un curioso efecto es que a diferencia de patículas imaginarias, la velocidad de un taquión crece cuando su energía decrece. Esto es una consequecia de la relatividad especial debido a que, en teoría, un taquión tiene masa cuadrada negativa. De acuerdo con Einstein, la energía total de una partícula es ayudada por el resto de la masa y la energía kinética del cuerpo. Si m denota al resto de la masa, entonces la energía total es dada por la relación E = \frac. Para materia ordinaria, esta ecuación demuestra que E aumenta con la velocidad, convirtiéndose infinita a la medida que v (velocidad) se aproxima a c, la velocidad de la lúz. Si m es imaginaria, por otra parte, el denominador del a fracción necesita ser imaginario para mantener a la energía con un número real. El denominador sería imaginario si el número en la raíz cuadrada es negativo, lo cuál solo pasa si v es mayor que c. Un taquión está limitado a la porción de tipo espacial del gráfico de energía-momento. Por tanto, nunca puede ir a velocidades inferiores a la de la luz. Curiosamente, mientras su energía disminuye, su velocidad aumenta. Si existieran los taquiones y pudieran interactuar con la materia ordinaria, podría violarse el principio de causalidad. En la teoría de la relatividad general, es posible construir espacio-tiempos en los cuales las partículas se propaguen más rápidamente que la velocidad de la luz, relativo a un observador distante. Un ejemplo es la métrica de Alcubierre. Sin embargo, estos no serían taquiones en el sentido anterior, puesto que no superarían la velocidad de la luz localmente.

Teorías de campo y cuerdas

En la teoría cuántica de campos, un taquión es el cuanto de un campo, usualmente un campo escalar el cual tiene una masa al cuadrado negativa. La existencia de tal partícula es un significado de la inestabilidad del vacio espacio-temporal, porque la energía del vacío tiene un máximo en vez de un mínimo. Un pequeño impulso podría causar una decadencia de amplitudes exponenciales que al mismo tiempo podrían inducir a una condensación de taquiones. El mecanismo de Higgs es un ejemplo elemental, pero es bueno darse cuenta que una vez que el campo taquiónico alcanza el mínimo de su potencial, su cuanta dejan de ser taquiones para convertirse en bosones de Higgs con masa positiva. Los taquiones se encuentran en muchas versiones de la teoría de cuerdas. En general, la teoría de cuerdas establece que lo que vemos como "partículas"-electrones, photones, gravitones etc- son en realidad diferentes estados vibratorios de la misma cuerda. La masa de una partícula puede ser deducida como de la vibración ejercida por la cuerda; en otras palabras, la masa depende de la nota que la cuerda este tocando. Los taquiones frecuentemente aparecen en el espectro de estados de cuerdas permisibles, como queriendo decir que en algunos estados tienen masas al cuadrado negativas, y por lo tanto masas imaginarias. Categoría:Física ja:タキオン

Partícula

Dícese de la parte más pequeña indivisible que puede encontrarse libre en la naturaleza. El término partícula engloba desde los constituyentes elementales de los átomos, es decir, electrones, protones y neutrones, hasta elementos que sólo pueden ser encontrados en los rayos cósmicos, o los grandes aceleradores de partículas, como los piones, los muones y otras. También entrarían dentro de esta categoría los neutrinos, entidades que comenzaron su existencia como artificios matemáticos, y ya han sido detectados y forman parte de todas las teorías físicas de la composición de la materia, de la cosmología, astrofísica y otras disciplinas. Los neutrinos pueden presentar diferentes variedades o sabores (así llamadas). Las entidades que no entran en la categoría de partículas, ya que no pueden encontrarse libres en la naturaleza, son los quarks, que se cree son el elemento más pequeño constituyente de la naturaleza.

Véase también


- Física de partículas
- Modelo estándar de física de partículas
- Procesos nucleares Categoría:Física nuclear y de partículas

Hipótesis

El término Hipótesis tiene varios usos, aunque el significado sea el mismo: "Afirmación de la que se parte".
- Hipótesis (Lógica y Matemática)
- Hipótesis (método científico)

Ciencia ficción

]] La ciencia ficción es un género de ficción especulativo donde los relatos presentan el impacto de avances científicos y tecnológicos, presentes o futuros, sobre la sociedad o los individuos. Este género ha experimentado durante todo el siglo XX un gran éxito tanto en la literatura como en el cine. Su nombre deriva de una mala traducción del término en inglés, ya que la correcta traducción sería Ficción científica. Si bien muchos expertos opinan que debería utilizarse este último, la costumbre es demasiado grande y sólo muy pocos lo utilizan. Los cuentos o historias de ciencia ficción son aquellos que exploran los efectos de la ciencia y la tecnología sobre la sociedad. Originalmente un genero literario que también ha alcanzado gran desarrollo en el cine.

Características frecuentes

Habitualmente, las historias mezclan varios géneros, teniendo historias de terror, suspenso, aventuras, románticas y pseudohistóricas.

Temas


- Futuros o alternativas temporales (diacronías), centrándose habitualmente en el desarrollo científico o social.
- Posibles inventos o descubrimientos científicos y técnicos.
- Contacto con extraterrestres (inteligentes o no) y sus consecuencias.
- Diferenciación del ser humano a partir de la comparación con robots, extraterrestres y otros seres inteligentes (o no).

Elementos


- Exploración y colonización del espacio.
- Robots e inteligencias sintéticas.
- Vida extraterrestre.
- Viajes en el tiempo.
- Clonación y manipulación genética.
- Futuro apocalíptico.
- Futuro utópico

Estilos


- Space opera
- Ciencia ficción dura
- Distopías
- Ucronías
- Cyberpunk
- Postcyberpunk

Historia de la ciencia-ficción

La expresión fue acuñada en 1926 por Hugo Gernsback cuando la incorporó a la portada de una de las revistas de narrativa especulativa más conocidas de los años 1920 en Estados Unidos: Amazing (ver más abajo). El uso más temprano del término parece datar de 1851 y es atribuido a William Wilson, pero se trata de un uso aislado y el término no se generalizó con su acepción actual, hasta que Gernsback lo utilizó de forma consistente (después de hacer un intento previo con el término scientifiction que no llegó a cuajar). Así pues, hasta el año 1926 la ciencia ficción no existía como tal. Hasta esa fecha las narraciones que hoy día no dudamos en calificar de ciencia ficción recibían diversos nombres: viajes fantásticos, relatos de mundos perdidos, utopías, novelas científicas. El canadiense John Clute denomina a esta época anterior a la eclosión del género proto ciencia ficción. Un nombre casi perfecto... para los que recuerden la excelente película de Donald Cammell de 1977, Engendro mecánico.

Proto ciencia ficción y ciencia ficción primitiva (1818-1937)

Engendro mecánico Para muchos la primera obra de ciencia ficción con contenidos similares a los del género, tal y como hoy se entiende, se remonta a 1818, año en que es publicado Frankenstein o El moderno Prometeo de Mary Shelley. Algunos ven elementos de ciencia ficción en leyendas y mitos muchos siglos antes. En la mitología griega, se cuenta que Dédalo, el padre de Ícaro y constructor del laberinto de Minos, construyó estatuas de madera que eran capaces de moverse solas (¿una primitiva referencia a los modernos robots? También el viaje a la Luna fue objeto de iniciativas literarias antes de 1818; dos de las más conocidas son la de Cyrano de Bergerac, siglo XVII y la del Barón de Münchausen, siglo XVIII. Habrá algunos que cuestionen la calificación de estas obras como ciencia ficción (ni siquiera como proto ciencia ficción). El propio John Clute excluye la obra de Bergerac. Pero cualquiera de estos clásicos cuentos heredan gran parte del espíritu del racionalismo cartesiano del siglo XVII que sentó las bases de la ciencia moderna. Otros Mundos de Cyrano de Bergerac es auténtica ciencia ficción. Está escrito en tono de comedia, y no es ciencia moderna, pero sí recurre a los términos científicos de la época (a pesar del ridículo medio de transporte utilizado). En cualquier caso, es difícil establecer límites: Clute, en su enciclopedia ilustrada, pone en duda la existencia del género en una etapa más temprana a los finales del siglo XVII, pero el precursor más citado es la obra de Tomás Moro, Utopía en 1516, primer relato que incorpora la descripción de una sociedad completamente imaginada y con ciertos toques que parecen acercarse a una serie de principios científicos. Sin embargo, como se comenta más arriba, casi todos los expertos reconocen que la obra que supuso un antes y un después en la concepción de la literatura de ficción científica fue la obra de Shelley. Los primeros años tras la aparición de Frankenstein dieron pocos frutos. Se puede destacar quizá otra de las obras de Shelley como El último hombre. Sin embargo, en la década de 1850 aparece el que probablemente pasa por ser uno de los autores más prolíficos del siglo XIX en el campo de las aventuras de corte científico: Jules Verne quien en 1851 publica su primera obra con contenido de ficción científica: Un viaje en globo. La aparición de esta obra supone un hito, toda vez que a partir de su publicación este género empieza a transformar sus intenciones, y la ciencia subyacente pasa de ser un motivo de inquietud o de preocupación por lo desconocido a ser un soporte de historias de aventuras y descubrimientos.

Ciencia ficción primitiva

Europa
La rama europea de la ciencia ficción comenzó propiamente a finales del siglo XIX con los romances científicos de Jules Verne (1828-1905), cuya ciencia se centraba más bien en invenciones, así como con las novelas de crítica social con orientación científica de H. G. Wells (1866-1946). Wells y Verne rivalizaron en la primitiva ciencia ficción. Los relatos y novelas cortas con temas fantásticos aparecieron en las publicaciones periódicas en los últimos años del siglo XIX, y muchos de ellos emplearon ideas científicas como una excusa para lanzarse a la imaginación. Aunque es más conocido por otros trabajos, Sir Arthur Conan Doyle también escribió ciencia ficción. El único libro en el que Charles Dickens se aventura en el territorio de la especulación científica y los extraños misterios de la naturaleza (en contraposición a los claramente sobrenaturales fantasmas de Navidad) fue en su novela Bleak House (1852) en la que Dickens hace que uno de sus personajes muera por «combustión humana espontánea». Dickens investigó casos registrados de tal efecto antes de escribir sobre la materia, para de esta forma ser capaz de contestar a los escépticos que se escandalizaran con su novela. Tanto Wells como Verne tenían en todo el mundo lectores y escritores que seguían y copiaban sus estilos, especialmente en Estados Unidos. Pronto estaría floreciendo una ciencia ficción autóctona estadounidense. Los escritores europeos aumentaron sus lectores vendiendo en el mercado estadounidense y escribiendo en ese estilo. El siguiente gran escritor británico de ciencia ficción tras H. G. Wells fue John Wyndham (1903-1969). Este autor gustaba de referirse a la ciencia ficción con el nombre de «fantasía lógica». Antes de la Segunda Guerra Mundial Wyndham escribió exclusivamente para las revistas pulp, pero tras la contienda se hizo famoso entre público en general, más allá de la estrecha audiencia de los fans de la ciencia ficción. La fama le vino de la mano de sus novelas El día de los trífidos (1951), El kraken acecha (1953), Las crisálidas (1955) y Los cuclillos de Midwich (1957) Fuera del ámbito anglosajón hay que destacar la figura de Karel Capek, introductor del término robot en su obra teatral R.U.R. y creador del clásico de la ciencia ficción La guerra de la salamandras en 1937.
Estados Unidos
En los Estados Unidos de Norteamérica el género puede remontarnos a Mark Twain y su novela Un yankee en la corte del Rey Arturo, una novela que exploraba términos científicos aunque fueran enmarcados en una ficción caballeresca. Mediante el recurso a la «transmigración del alma» y la «transposición de épocas y cuerpos» el yankee de Twain es transportado hacia atrás en el tiempo y arrastra consigo todo el conocimiento de la tecnología del siglo XIX. Los resultados son catastróficos, ya que la caballeresca aristocracia del Rey Arturo se ve pervertida por el notable poder de destrucción que ofrecen máquinas como las ametralladoras, los explosivos y el alambre de espino. Escrita en 1889, Un yankee parece predecir sucesos que tendrían lugar 25 años después en 1914, cuando las viejas ideas caballerescas europeas en lo tocante al arte de la guerra acabarían hechas pedazos por las armas y las tácticas de la Primera Guerra Mundial. Otro autor que escribió algunas historias de este tipo es Jack London. El autor de las novelas de aventuras en el salvaje Yukon, Alaska, y el Klondike, también escribió historias sobre extraterrestres (The Red One), sobre el futuro (El talón de hierro) o sobre los conflictos del futuro (La invasión sin precedentes). También escribió una historia sobre la invisibilidad y otra sobre un arma de energía para la que no existía defensa alguna. Estas historias impactaron en el público americano y comenzaron a perfilar algunos de los temas clásicos de la ciencia ficción. Pero el autor americano que mejor simboliza el nacimiento en Estados Unidos de la ciencia ficción como género de masas es Edgar Rice Burroughs quien, poco antes de la Primera Guerra Mundial, publica Bajo las lunas de Marte (1912) en varios números de una revista especializada en aventuras. Burroughs siguió publicando en este medio durante el resto de su vida, tanto fantasía científica como historias de otros géneros (misterio, horror, fantasía y cómo no, su personaje más conocido: Tarzán); pero, las historias de John Carter (ciclo de Marte) y Carson Napier (ciclo de Venus), aparecidas en aquellas páginas, hoy día se consideran joyas de la ciencia ficción más temprana. No obstante, el desarrollo de la ciencia ficción americana como género literario específico hay que retrasarlo hasta 1926, año en el que Hugo Gernsback funda Amazing y se crea la primera revista dedicada exclusivamente a las historias de ciencia ficción. Por otra parte, dado que como es bien conocido, fue él quien eligió el término scientifiction para describir a este género incipiente, el nombre de Gernsback y el vocablo al que dio origen han quedado unidos para la posteridad. Y, aunque las historias que se publicaban en esta y otras revistas pulp con un éxito cada vez mayor, no gozaban del aval de ser literatura seria y la mayoría las consideraban sensacionalismo literario, lo cierto es que una revista dedicada enteramente a un género como la fantasía científica (con su nuevo y flamante nombre) tuvieron un gran impacto en la percepción del público y atrajo a muchos a la lectura de las historias de especulación científica.

La Edad de Oro (1938-1950)

Con el surgir en 1938 del editor John W. Campbell y su actividad en la revista Astounding Science Fiction (fundada en 1930) y con la consagración de los nuevos maestros del género: Isaac Asimov, Arthur C. Clarke y Robert A. Heinlein, la ciencia ficción empezó a ganar estatus como género literario, especialmente con este último, que fue el primer autor que consiguió que se editaran historias del género en publicaciones más generalistas, y fue también el que le dio mayor madurez al género e influyó poderosamente en su desarrollo posterior. Las incursiones en el género de autores que no se dedicaban exclusivamente a la ciencia ficción también le dieron respetabilidad; autores como Karel Čapek, Aldous Huxley y C.S. Lewis. Las revistas mostraban llamativas portadas con monstruos de ojos de mosca y mujeres medio desnudas, dando una imagen atrayente para lo que era su público principal: los adolescentes. Después de la Segunda Guerra Mundial se produce una transición del género. Es la época en la que los cuentos empiezan a ser desplazados por las novelas y los argumentos ganan en complejidad. Se fundan nuevas revistas: hasta 15 nuevas revistas en un sólo año; y alguna incluso salta el charco como la francesa Galaxie (prima hermana de la estadounidense Galaxy que empieza a publicarse el año 1950), pero ahora el género empieza a salir del terreno exclusivo del pulp.

La Edad de Plata (1951-1965)

Posiblemente, el que puede considerarse como primer título notable de la postguerra no fue escrito por un autor habitualmente catalogado como escritor de ciencia ficción y, de hecho, el libro ni siquiera fue catalogado como tal por su editor; pero sin duda lo es, y le dio a su autor fama mundial; nos referimos a 1984 (1948) de George Orwell. Pero la mejor tarjeta de visita del período de los 50 es su interminable lista de escritores que han sido la columna vertebral del género hasta casi finales de siglo: Heinlein, Asimov, Clifford D. Simak, Clarke, Poul Anderson, Philip K. Dick, Bradbury, Frank Herbert y muchos otros. En cuanto a los títulos, de esta época son libros que hoy son considerados clásicos: Las crónicas marcianas o Fahrenheit 451 de Bradbury, Mercaderes del espacio de Pohl y Kornbluth, Más que humano de Sturgeon; sin olvidar El fin de la eternidad de Asimov, y Lotería solar o El hombre en el castillo de Dick. Algunas de ellas serían adaptadas al cine o la televisión; La naranja mecánica de Anthony Burgess es un ejemplo de esto. Y también es en esta época cuando empiezan a otorgarse los premios Hugo, cuya primera edición fue en 1953. En realidad, pese a que desde el punto de vista académico se ha venido en calificar como «edad de oro» a la etapa comprendida entre los años 1938 y 1950, para muchos, es esta época debería extenderse unos quince años. La última novela digna de mención de este período es Dune de Herbert. No hay que pensar que tras su publicación, en 1965 hubiese una revolución que cambiase el panorama de forma drástica, pero un nuevo estilo empezaba a ganar el crédito de los aficionados.

La Nueva Ola

Nueva Ola Los años transcurridos entre 1965 y 1972 son el período de mayor experimentación literaria de la historia del género. En Gran Bretaña, se puede asociar con la llegada de Michael Moorcock a la dirección de la revista New Worlds. Moorcock, entonces un joven de 24 años, dio espacio a las nuevas técnicas ejemplificadas en la literatura de William Burroughs y J.G. Ballard. Los temas empezaron a distanciarse de los tan manidos robots e imperios galácticos de las edades de oro y plata de la ciencia ficción, centrándose en temas hasta entonces inexplorados: la consciencia, los mundos interiores, relativización de los valores morales, etcétera. En Estados Unidos, los ecos de los cambios experimentados en el panorama británico tuvieron su reflejo. Autores como Samuel R. Delany, Judy Merrill, Fritz Leiber, Philip K. Dick, Philip José Farmer y Robert Silverberg, representan la esencia de las nuevas vías de este género literario. Durante un tiempo, los nuevos temas y estilos parecieron eclosionar y llegaron a copar la mayor parte de los galardones más importantes. Y, aunque los grandes maestros consagrados del género seguían teniendo sus lectores, parecía que las nuevas vías habrían de imponerse. Y de repente, los lectores empezaron a retornar a los antiguos temas: tanta relativización de valores, tanto estilo experimental en realidad les desconcertaba. Aunque el panorama literario ya no era el mismo... había crecido y madurado; los lectores ahora entendían que el género podía ser mucho más que leyes de la robótica y psicohistoria.

El Cyberpunk

En la década de 1980 las cada vez más ubícuas computadoras y la aparición de las primeras redes informáticas globales dispararon la imaginación de jóvenes autores, convencidos de que tales prodigios producirían profundas transformaciones en la sociedad. Este germen cristalizó principalmente a través del llamado movimiento Cyberpunk, un término que aglutinaba una visión pesimista y desencantada de un futuro dominado por la tecnología y el capitalismo salvaje con un ideario "punk" rebelde y subversivo, frecuentemente anarquista. Una nueva generación de escritores surgió bajo esta etiqueta, encabezados por William Gibson.

Obras y autores destacados

Autores destacados

Es una empresa arriesgada señalar los autores más destacados de cualquier género literario (los grandes maestros). Siempre hay gustos, preferencias y opiniones. Y en un género literario joven como el de la CF, hay muchos autores noveles, que son grandes promesas, pero que no entrarían en la lista de los más importantes de los expertos y aficionados. También hay incursiones de autores muy conocidos practicantes habituales de otros géneros, pero cuyas obras maestras no se encuentran en el campo de la ciencia ficción. La preeminencia de los autores estadounidenses y británicos en este género es evidente, lo que no necesariamente implica que en español no existan escritores reconocidos. lista de propuestas - 1946): notable novelista y pensador británico, famoso por sus novelas de ciencia ficción, de la que es considerado uno de sus precursores.]]
- Douglas Adams: Guía del autoestopista galáctico
- Brian W. Aldiss: La nave estelar, Invernáculo, Heliconia, ...
- Poul Anderson: La patrulla del tiempo, La gran cruzada, Tau Cero, La nave de un millón de años
- Isaac Asimov: La saga de la Fundación, Yo, Robot, El fin de la eternidad, Los propios dioses...
- J.G. Ballard
- Iain M. Banks: la saga de la Cultura
- Greg Bear: Música en la sangre
- Gregory Benford: Cronopaisaje
- Edward Bellamy: Looking Backward
- Alfred Bester: El hombre demolido, Las estrellas, mi destino
- Ray Bradbury:Crónicas marcianas, Fahrenheit 451
- David Brin: La saga de la elevación (Marea estelar,...)
- Fredric Brown: Marciano, ¡vete a casa!, Universo de locos
- John Brunner: Todos sobre Zanzíbar, El rebaño ciego, El jinete de la onda de choque
- Algis Budrys: El laberinto de la luna, Quién
- Lois McMaster Bujold: La serie de Miles Vorkosigan
- Edgar Rice Burroughs: La princesa de Marte, Piratas de Venus,...
- Karel Čapek: La guerra de las salamandras
- Orson Scott Card: La saga de Ender (El juego de Ender, La voz de los muertos,...), Maestro cantor
- C. J. Cherryh: El Orgullo de Chanur y el resto de la saga de Chanur
- Hal Clement: Misión de gravedad
- Arthur C. Clarke: El fin de la infancia, La ciudad y las estrellas, 2001: Una odisea espacial, Cita con Rama, Fuentes del paraíso
- John Crowley: El verano del pequeño San John
- Samuel R. Delany: Babel 17, Nova
- Philip K. Dick: Ubik, Ojo en el cielo, Sueñan los androides con ovejas eléctricas, El hombre en el castillo, Minority report...
- Gordon R. Dickson: la saga de Dorsai (Soldado, no preguntes, ...)
- Thomas M. Disch: Campo de concentración, Los genocidas
- Greg Egan: Cuarentena, Ciudad Permutación, El instante Aleph
- Philip José Farmer: A vuestros cuerpos dispersos y el resto de la saga del Mundo del Río
- William Gibson: Neuromante,Conde Cero, Mona Lisa Acelerada, Quemando Cromo (antología)
- Joe Haldeman: La guerra interminable
- Harry Harrison: Bill, el héroe galáctico, ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio!
- Robert A. Heinlein: Amos de Títeres, Puerta al verano,Tropas del espacio, Forastero en tierra extraña, La luna es una cruel amante
- Frank Herbert: Dune y su saga
- L. Ronald Hubbard: "Miedo", "Misión Tierra", "Final Black Out", "Campo de Batalla la Tierra"
- Aldous Huxley: Un mundo feliz
- Damon Knight
- Ursula K. Le Guin: La mano izquierda de la oscuridad, Los desposeídos
- Frizt Leiber: El planeta errrante, Los que pecan, El gran tiempo
- Stanislaw Lem: Ciberiada, Solaris, El invencible, Congreso de futurología, Diarios de las estrellas
- H.P. Lovecraft: La sombra más allá del Tiempo
- George R. R. Martin: Los viajes de Tuf
- Richard Matheson: Soy leyenda
- Walter M. Miller: Cántico por Leibowitz
- Michael Moorcock: He aquí el hombre, StormBringer
- Larry Niven: Mundo Anillo, La paja en el ojo de Dios
- Kevin O'Donnell: ORA:CLE
- George Orwell: 1984
- Frederik Pohl: Mercaderes del espacio, Pórtico, Homo Plus
- Kim Stanley Robinson: La trilogía marciana (Marte Rojo, Marte Verde y Marte Azul)
- Mary Shelley: Frankenstein
- Robert Silverberg: Alas nocturnas, El hombre en el laberinto, Muero por dentro, Tiempo de cambios, El castillo de Lord Valentine
- Clifford D. Simak: Estación de tránsito, Ciudad
- Dan Simmons: Hyperion, La caída de Hyperion
- Norman Spinrad: Incordie a Jack Barron, El sueño de hierro
- Brian Stableford: the Walking Shadow
- Olaf Stapledon: La primera y última humanidad, Hacedor de estrellas, Sirio, Juan Raro
- Neal Stephenson: Snow Crash, La Era del Diamante
- Bruce Sterling: Mirrorshades: una antología cyberpunk
- Arkadi y Boris Strugatski: Picnic junto al camino
- Cordwainer Smith: Los señores de la instrumentalidad
- Theodore Sturgeon: Más que humano
- James Tiptree, Jr: Houston, Houston ¿me recibe?
- A. E. van Vogt: El viaje del Beagle Espacial, Slan, El mundo de los no-A
- Jack Vance: La Saga de la Tierra Moribunda, Los Principes Demonio, el Ciclo del Planeta de la Aventura, ...
- John Varley: La persistencia de la visión, Playa de acero
- Julio Verne: De la Tierra a la Luna, 20.000 leguas de viaje submarino, La isla misteriosa, ...
- Vernor Vinge: Un fuego sobre el abismo
- H. G. Wells: La guerra de los mundos, La máquina del tiempo, El hombre invisible, La isla del Dr. Moureau
- Jack Williamson: Legion del espacio, Los humanoides
- Connie Willis: Oveja mansa, El libro del Día del Juicio Final
- John Wyndham: El día de los trífidos
- Gene Wolfe: La quinta cabeza de Cerbero, El libro del Sol Nuevo, ...
- Roger Zelazny: El Señor de la Luz, Tú, el inmortal
- Eugene Zamiatin: Nosotros

Revistas

Eugene Zamiatin La ciencia ficción está ineludiblemente ligada a las revistas. La propia expresión ciencia ficción apareció en una de ellas. Probablemente, la primera revista periódica con algunos cuentos de este género (todavía sin nombre oficial) se podría considerar The Argosy 1896. No obstante, The Argosy no era una revista exclusivamente dedicada a las historias fantásticas con contenido científico. Otra revista temprana fue All Story, que comenzó a publicarse en 1911; en ella aparecieron la mayoría de los cuentos de Edgar R. Burroughs de fantasía científica. Sin embargo, las dos revistas precursoras más famosas no llegarían hasta la década de 1920; en 1923 empezó a publicarse Weird Tales (cuya versión española se llamó Narraciones Terroríficas), y 1926, año en el que Hugo Gernsback acuñó el término con el que definitivamente se conocería el género para la otra de las dos «precursoras oficiales»: Amazing Stories. Amazing fue la primera de todas ellas en dedicarse de forma exclusiva a la ficción de corte científico y tuvo una larga trayectoria. Sus primeras historias eran principalmente reimpresiones de obras de Poe, Wells y Verne; pero también se publicaron relatos inéditos de gente como Burroughs y Merrit. Amazing se puede considerar como la revista más influyente durante muchos años y un punto de referencia durante todo el curso de su existencia. En 1980, tras su última etapa bajo la edición de Kim Mohan, la revista dejó de publicarse y, aunque varios editores han intentado resucitarla desde entonces, actualmente se puede considerar fuera de circulación. En 1930 surgió otra de las revistas clásicas que todos los historiadores incluyen en su relación de publicaciones de la «edad de oro», Astounding Stories, la que más tarde sería reeditada por John W. Campbell como Astounding Science Fiction (1938) y que finalmente derivaría en la actual Analog Science Fiction and Fact (1960) y en la que escribieron los grandes escritores del género de aquellos días, entre los que se incluyen a Isaac Asimov, Robert A. Heinlein y Poul Anderson. Astounding/Analog (también conocida por sus siglas ASF) es considerada una revista de corte más cientificista que otras, siendo una de las publicaciones esenciales desde sus inicios hasta el presente. En 1971, tras la muerte de Campbell, Analog pasó a ser editada por Ben Bova, también conocido por ser el valedor de Orson Scott Card y aquél que lo lanzó a la fama. Desde 1978 la edita Stanley Schmidt. En 1949 empezó a publicarse otra revista que tiene en su haber la mayor serie de colaboraciones (en este caso ensayos científicos) de Isaac Asimov, un total de 399 colaboraciones mensuales a lo largo de 33 años. Se trata de The Magazine of Fantasy & Science Fiction. Esta revista fue primeramente editada por Antony Boucher, y su editor actual, Gordon van Gelder, mantiene una revista de gran calidad literaria. En sus páginas se han publicado clásicos como Flores para Algernon de Daniel Keyes. Otra de las revistas que no podíamos dejar de mencionar es Galaxy (1950). Inicialmente editada por Horace Leonard Gold tiene en su haber las mejores críticas literarias gracias a la aceptación del público de un género que empezaba a consagrarse fuera de los círculos del pulp. Con ver la lista de autores que publicaron en su primer número podemos hacernos una idea de su calidad y empuje: Clifford D. Simak, Theodore Sturgeon, Fritz Leiber o Isaac Asimov. Esta revista llegó a publicarse en Europa (en Francia y Alemania), tuvo cierto éxito durante casi treinta años hasta que en 1980 dejó de publicarse. A principio de los años 1990 el hijo de su fundador retomó la publicación de Galaxy, pero finalmente la empresa terminó de forma infructuosa en 1995. El género está en alza. Todos los años aparecen nuevas revistas. Algunas intentan aprovechar el tirón publicitario de un nombre conocido para entrar en un mercado muy competitivo. Es, por ejemplo, el caso de Asimov's Science Fiction que empezó a publicarse en 1977 bajo la dirección del propio Isaac Asimov y con George H. Scithers como editor. Este hecho, no obstante, no tiene porqué restar calidad a estas empresas y, por ejemplo, las historias publicadas en Asimov's han sido galardonadas con frecuencia con premios Hugo y Nébula. También en español, llegaron a publicarse algunas revistas clásicas, como la anteriormente mencionada Narraciones. Aunque también hubo iniciativas puramente autóctonas. De ellas, la más conocida comenzó su vida en 1968. Se trata de Nueva Dimensión (ND), fundada por Domingo Santos, y estuvo en circulación hasta 1983, habiendo obtenido durante esos años varios premios internacionales. Otra revista, esta mucho más moderna, con cierto renombre es Gigamesh, que empezó a publicarse en 1991; no obstante, nunca ha llegado a tener la repercusión literaria de ND. Algunas han tenido una historia parecida al Guadiana, con sucesivas resucitaciones y desapariciones, hecho que ha impedido que lleguen a ser conocidas de forma extensa. Últimamente ha vuelto a la línea editorial una de ésta últimas: nos referimos a Asimov Ciencia Ficción (versión española de su homónima estadounidense) y que, tras dos intentos fallidos en los últimos años, parece que ahora tiene un poco más de estabilidad. 1991]

En el cine y televisión

El cine y la televisión han sido grandes valedores del género de la ciencia ficción. Bien mediante la adaptación de cuentos y novelas, bien mediante la producción de películas con guiones especialmente creados para la gran y la pequeña pantalla. De nuevo, hacer aquí una selección, es harto atrevido. Sin embargo, sí que hay una serie de títulos que todos los aficionados al género (y la mayoría de los profanos) conoce:
- Viaje a la Luna (1902), de George Méliès
- Aelita (1924), de J. Protozanov
- Metrópolis (1926), de Fritz Lang
- La mujer en la Luna (1929), de Fritz Lang Fritz Lang: obra de culto, amalgama estilística de la ciencia ficción y el expresionismo alemán.]]
- El doctor Frankenstein (1931), de James Whale
- La vida futura (1936), de W. C. Menzies
- Ultimátum a la Tierra (1951), de Robert Wise
- Cuando los mundos chocan (1951), de Rudolph Maté
- El planeta prohibido (1956), de Fred M. Wilcox
- La invasión de los ladrones de cuerpos (1956), de Don Siegel
- Fahrenheit 451 (1966), de François Truffaut
- Viaje alucinante (1966), de Richard Fleischer
- Star Trek (1966-1968), de Gene Roddenberry
- 2001: Una odisea del espacio (1968), de Stanley Kubrick
- La amenaza de Andrómeda (1971), de Robert Wise
- Solaris (1972), de Andrei Tarkovsky
- Encuentros en la tercera fase (1977), de Steven Spielberg
- La Guerra de las Galaxias (1977), de George Lucas.
- Superman (1978), de Richard Donner
- Alien, el octavo pasajero (1979), de Ridley Scott
- Cromosoma 3 (1979), de David Cronemberg
- E.T.: El extraterrestre (1982), de Steven Spielberg
- Blade Runner (1982), de Ridley Scott
- Terminator (1984), de James Cameron
- Dune (1984), de David Lynch
- Regreso al futuro (1985), de Robert Zemeckis
- La mosca (1986), de David Cronenberg
- RoboCop (1987), de Paul Verhoeven
- Star Trek, The Next Generation (1987-1993), de Gene Roddenberry
- Akira (1989), de Katsuhiro Otomo
- The Matrix (1999), de los hermanos Larry y Andy Wachowski.
- Solaris (2003), de Steven Soderbergh

Premios

Literarios

Los dos premios más importantes del género son los premios Hugo y los premios Nébula. Los premios Hugo (llamados así en memoria del pionero de la ciencia ficción Hugo Gernsback) y son concedidos en diversas categorías por la Sociedad mundial de ciencia ficción (WSFS) durante la celebración anual de la Worldcon. Durante la misma se entrega además el premio John W. Campbell al mejor autor novel del año. Los Nébula que son concedidos anualmente también en varias categorías por la Asociación de escritores de ciencia ficción y fantasía de Estados Unidos (SFWA). Esta asociación además concede los cotizados premios Gran Maestro a los más importantes escritores del género por la labor de toda una vida. Algunos otros premios también tienen nombres de otros insignes autores y editores del ramo: John W. Campbell Memorial (no confundir con el del mismo nombre al mejor autor novel) y los premios Clarke, Sturgeon y Philip K. Dick Memorial. También las publicaciones especializadas otorgan algunos premios de relevancia como es el caso de la revista estadounidense Locus Magazine, que anualmente otorga los premios Locus. En Europa, la Sociedad Europea de Ciencia Ficción (ESFS) se creó en 1972 y reune a diversos profesionales del sector. Inicialmente programaba una convención bianual que a partir de 1982 se convirtió en anual, durante la cual se otorgan los premios europeos de ciencia ficción en los que se nomina al mejor: autor, traductor, promotor, publicación periódica, editorial, artista y revista. Otros países también tienen sus premios nacionales, los premios Seiun en Japón, los BSFA británicos, los Ditmar australianos, etcétera.

Cine

En Estados Unidos, cuna del género, los Saturno que son otorgados por la Academia de cine de ciencia ficción, fantasía y horror son, probablemente, los premios más importantes del género. En Europa, no obstante, los premios están más relacionados con festivales concretos, en los que se exhiben las diferentes películas: El Festival de Sitges de Cine Fantástico junto al Festival Internacional de Cine Fantástico de Bruselas son dos de las citas más importantes europeas del género.

Aportaciones de la ciencia ficción a la ciencia

De igual manera que la ciencia ficción ha tomado muchos de sus argumentos y elementos de ambientación de conceptos o creaciones de la Ciencia, ésta ha tomado en ocasiones elementos de la literatura de CF para convertirlos en conceptos reales o hipótesis de trabajo de cara al futuro científico o tecnológico. Los casos más conocidos de esta transferencia son los del término robot empleado por primera vez por el escritor checo Karel Čapek en su obra R.U.R. (Robots Universales de Rossum), el término derivado robótica, creado en las novelas de robots de Isaac Asimov o el ascensor espacial imaginado independientemente por Arthur C. Clarke y Charles Sheffield. Otros conceptos, aunque creados por eminentes científicos, han sido profusamente desarrollados por la ciencia ficción antes incluso de ser tenidos en cuenta por la ciencia. Son ejemplos de ello la utilización de antimateria, los agujeros de gusano o la nanotecnología. Algunos conceptos han tenido una notable influencia, a pesar no ser en la actualidad más que meras invenciones de la imaginación. Por ejemplo la psicohistoria ha influido en la forma de ver la sociología desde un punto de vista matemático. Finalmente, algunas invenciones de la ciencia ficción han inspirado alguna de las líneas de investigación actual, como la comunicación instantánea (ansible, taquiones).

Terminología

Terminología de la ciencia-ficción Dentro de la ciencia ficción la terminología, la jerga fanta-científica, palabras comunes para los lectores asiduos del género, pero no para los nuevos lectores, es pan de cada día. Sin embargo, no están creadas como una forma de lenguaje identificativo, sino que la mayor parte de las veces son ideas y conceptos interesantes que se han convertido en dominio público, dentro del género e incluso fuera de él, en el mundo de la ciencia. Estos términos son muy usados dentro de los relatos y novelas de ciencia ficción. Como ejemplo tenemos al Hiperespacio, que es una especie de «espacio alternativo» por el que se puede viajar de un punto a otro; las Sociedades o Mentes Colmena, que son inteligencias gestalt compuestas por la mente de muchos seres y no solo de uno, etcétera.

Bibliografía


- Brian W. Aldiss con David Wingrove, Trillion Year Spree: The History of Science Fiction (Atheneum, 1986) ISBN 0-689-11839-2
- John Clute, Peter Nicholls, eds., The Encyclopedia of Science Fiction (St. Martin's Press, 1995) ISBN 0-312-13486-X
- Thomas M. Disch, The Dreams Our Stuff Is Made Of (Touchstone, 1998) ISBN 0-864-82405-1
- Edward James, The Cambridge companion to science fiction (Cambridge: Cambridge University Press, 2003) ISBN 0-521-01657-6
- Jutta Weldes, ed., To Seek Out New Worlds: Science Fiction and Politics (Palgrave Macmillan, 2003) ISBN 0-312-29557-X

Véase también


- Corrientes dentro de la ciencia ficción: :Cyberpunk | Futurología | Utopía
- Ciencia ficción hispana: :Ciencia ficción cubana | Ciencia ficción española | Axxón (Argentina)

Enlaces externos


- [http://www.aefcft.com/ Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror].
- [http://www.aurorabitzine.com Aurora Bitzine] - Aurora Bitzine Revista digital sobre ciencia ficción y fantasía.
- [http://axxon.com.ar Axxón] - Legendaria revista electrónica de ciencia ficción en español (fund. 1989).
- [http://www.bemonline.com/ BEM On Line] encarnación virtual del legendario fanzine BEM.
- [http://www.coyllur.org/ Coyllur] Ciencia ficción peruana.
- [http://desdeafueranet.blogspot.com/ DesdeAfuera.Net] Versión en línea de cuentos de CF peruanos.
- [http://quintadimension.com/cuasar/ Cuasar] revista argentina de gran prestigio.
- [http://www.cyberdark.net cYbErDaRk.NeT], librería virtual especializada en ciencia ficción y la fantasía.
- [http://lafundacion.webcindario.com/ .: la FUNDACION on line :. ] Portal sobre literatura de ciencia ficción, fantasía y misterio con un especial dedicado a Isaac Asimov.
- [http://www.geocities.com/hollywood/boulevard/7920/ Jack Blade Runner] información exahustiva sobre Blade Runner.
- [http://www.ccapitalia.net/ngc/ NGC 3660] interesante revista virtual.
- [http://www.notcf.blogspot.com/ Noticias CF]
- [http://www.fantasymundo.com/ Fantasymundo.com ] Revista Online dedicada a la ciencia ficción y a la fantasía en todas sus vertientes
- [http://www.quintadimension.com QuintaDimension.com] revista digital sobre ciencia ficción, terror y fantasía.
- [http://www.sedice.com SeDice.com] comunidad virtual dedicada a la ciencia-ficción y el fantástico.
- [http://www.chevron9.com Series de Ciencia Ficción]
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- [http://www.ciencia-ficcion.com Sitio de ciencia-ficcion] una de las referencias más importantes de la red.
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- [http://www.xinik.com/ Xinik : Universo Libre] - Wiki para la creación de un Universo de Ciencia Ficción. Categoría:Ciencia ficción Categoría:Géneros cinematográficos Categoría:Géneros literarios ja:サイエンス・フィクション ko:과학 소설 th:นิยายวิทยาศาสตร์ zh-min-nan:Kho-hoàn sió-soat

Relatividad Especial

La Teoría (Especial o Restringida) de la Relatividad (en breve, relatividad especial o restringida, RE), publicada por Albert Einstein en 1905, describe la física del movimiento en ausencia de campos gravitacionales. Estos conceptos fueron presentados anteriormente por Henri Poincaré y Lorentz, a quienes se los considera también como originadores de la teoría. Hasta entonces, los físicos pensaban que la mecánica clásica de Isaac Newton, basada en la llamada relatividad de Galileo (origen de las ecuaciones matemáticas conocidas como transformaciones de Galileo), describía los conceptos de velocidad y fuerza para todos los observadores (o sistemas de referencia). Sin embargo, Hendrik Lorentz y otros, habían comprobado que las ecuaciones de Maxwell, que gobiernan el electromagnetismo, no se comportaban de acuerdo a las leyes de Newton cuando el sistema de referencia cambia (por ejemplo, cuando se considera el mismo problema físico desde el punto de vista de dos observadores que se mueven uno respecto del otro). La noción de transformación de las leyes de la física respecto a los observadores es la que da nombre a la teoría, que se ajusta con el calificativo de especial o restringida por ceñirse a casos de sistemas en los que no se tiene en cuenta campos gravitatorios. Una extensión de esta teoría, que incluye los campos gravitatorios, es la Teoría General de la Relatividad, publicada por Einstein en 1916.

Motivación de la teoría

Las leyes de Newton consideran que el tiempo y el espacio son los mismos para los diferentes observadores de un mismo fenómeno físico. Antes de la formulación de la teoría especial de la relatividad, Hendrik Lorentz y otros ya habían descubierto que el electromagnetismo difería de la física newtoniana en que las observaciones de un fenómeno podrían diferir de una persona a otra que estuviera moviéndose relativamente a la primera a velocidades próximas a las de la luz. Así, una puede observar la inexistencia de un campo magnético mientras la otra observa dicho campo en el mismo espacio físico. Lorentz sugirió una teoría del éter en la cual objetos y observadores viajarían a través de un éter estacionario, sufriendo un acortamiento físico (hipótesis de contracción de Lorentz) y un cambio en el paso del tiempo (dilatación del tiempo). Lorentz estaba motivado por los resultados negativos del movimiento relativo de la luz con respecto al éter proporcionados unos años antes por el célebre experimento de Michelson-Morley. La explicación de Lorentz suministraba una reconciliación parcial entre la física newtoniana y el electromagnetismo, que se conjugaban aplicando la transformación de Lorentz, que vendría a sustituír a la transformación de Galileo vigente en el sistema newtoniano. La formulación del electromagnetismo frente a las transformaciones de Lorentz fue también estudiada por el físico francés Henri Poincaré. Cuando las velocidades involucradas son mucho menores que c (la velocidad de la luz), las leyes resultantes son en la práctica las mismas que en la teoría de Newton, y las transformaciones se reducen a las de Galileo. De cualquier forma, la teoría del éter fue criticada incluso por el mismo Lorentz debido su naturaleza ad hoc. Lorentz sugirió su transformación como una descripción matemática precisa de los resultados de los experimentos. Einstein sin embargo derivó dichas ecuaciones de dos hipótesis fundamentales: la constancia de la velocidad de la luz, c, y la necesidad de que las leyes de la física sean iguales (invariantes en diferentes sistemas inerciales, es decir, para diferentes observadores). De esta idea surgió el título original de la teoría, “Teoría de los invariantes“. Fue Max Planck quien sugirió posteriormente el término "relatividad" para resaltar la noción de transformación de las leyes de la física entre observadores moviéndose relativamente entre si. La relatividad especial estudia el comportamiento de objetos y observadores que permanecen en reposo o se mueven con movimiento uniforme (i.e., velocidad relativa constante). En este caso, se dice que el observador está en un sistema de referencia inercial. La comparación de espacios y tiempos entre observadores inerciales puede ser realizada usando las transformaciones de Lorentz. La teoría especial de la relatividad puede predecir asimismo el comportamiento de cuerpos acelerados cuando dicha aceleración no implique fuerzas gravitatorias, en cuyo caso es necesaria la relatividad general.

Características de la relatividad especial

Invariancia de la velocidad de la luz

Para fundamentar la RE, Einstein postuló que la velocidad de la luz en el vacío es la misma para todos los observadores inerciales. Así mismo, resaltó que toda teoría física debe ser descrita por leyes que tengan forma matemática similar en cualquier sistema de referencia inercial. El primer postulado está en concordancia con las ecuaciones de Maxwell del electromagnetismo, y el segundo utiliza un principio de razonamiento lógico similar al utilizado por Galileo para formular sus relaciones de transformación entre sistemas de referencias. Einstein mostró que de dichos principios se deducen las ecuaciones de Lorentz, y, al aplicarlas bajo estos conceptos, la mecánica resultante tiene varias propiedades interesantes:
- Cuando las velocidades de los objetos considerados son mucho menores que la velocidad de la luz, las leyes resultantes son las descritas por Newton. Asimismo, el electromagnetismo no es ya un conjunto de leyes que requiera una transformación diferente de la aplicada en mecánica.
- El tiempo y el espacio dejan de ser invariantes al cambiar de sistema de referencia, pasando a ser dependiente de las velocidades relativas de los sistemas de referencia de los observadores: Dos eventos que ocurren simultáneamente en diferentes lugares para un sistema de referencia, pueden ocurrir en tiempos diferentes en otro sistema de referencia (la simultaneidad es relativa). De igual manera, si ocurren en un mismo lugar en un sistema, pueden ocurrir en lugares diferentes en otro.
- Los intervalos temporales entre sucesos dependen del sistema de referencia en que se miden (por ejemplo, la célebre paradoja de los gemelos. Las distancias entres sucesos, también. Las dos primeras propiedades resultaban muy atractivas, puesto que cualquier teoría nueva debe explicar las observaciones ya existentes, y éstas indicaban que las leyes de Newton eran muy precisas. La tercera conclusión fue inicialmente muy discutida, puesto que tiraba por tierra muchos conceptos bien conocidos y aparentemente obvios, como el concepto de simultaneidad.

Inexistencia de un sistema de referencia absoluto

Otra consecuencia es el rechazo de la noción de un único y absoluto sistema de referencia. Previamente se creía que el universo viajaba a través de una sustancia conocida como éter (identificable como el espacio absoluto) en relación a la cual podían ser medidas velocidades. Sin embargo, los resultados de varios experimentos, que culminaron en el famoso experimento de Michelson-Morley, sugirieron que, o la Tierra estaba siempre estacionaria (lo que es un absurdo), o la noción de un sistema de referencia absoluto era errónea y debía de ser desechada. Einstein concluyó con la teoría especial de la relatividad que cualquier movimiento es relativo, no existiendo ningún concepto universal de "estacionario".

Equivalencia de masa y energía

Pero quizás mucho más importante fue la demostración de que la energía y la masa, anteriormente consideradas propiedades medibles diferenciadas, eran equivalentes, y se relacionaban a través de la que es sin duda la ecuación más famosa de la teoría: :E = mc^2 donde E es la energía, m es la masa y c es la velocidad de la luz en el vacío. Si el cuerpo se está moviendo a la velocidad v relativa al observador, la energía total del cuerpo es: :E = \gamma m c^2 donde :\gamma = El término γ es frecuente en relatividad. Se deriva de las ecuaciones de transformación de Lorentz. Cuando v es mucho menor que c se puede utilizar la siguiente aproximación de γ (obtenida por el desarrollo en serie de Taylor) : :\gamma = \left ( \right )^ = 1- \left ( - \right ) \cdot + 0 \cdot + ... \approx 1 + \cdot por tanto, : \gamma \cdot m \cdot c^2 \approx m \cdot c^2 + \cdot m \cdot lo que es precisamente igual a la energía en reposo, mc2, más la energía cinética newtoniana, ½mv2. Este es un ejemplo de cómo las dos teorías coinciden cuando las velocidades son pequeñas. Además, la teoría predice que la energía requerida para llevar a una partícula con masa hasta la velocidad de la luz sería infinita, lo que impide que las partículas que tienen masa en reposo puedan alcanzar la velocidad de la luz. La implicación más práctica de la teoría es que pone un límite superior a las leyes (ver Ley de la naturaleza) de la Mecánica clásica y la gravedad propuestas por Isaac Newton cuando las velocidades se acercan a las de la luz. Nada que pueda transportar masa o información puede moverse más rápido que dicha velocidad. Cuando un objeto se acerca a la velocidad de la luz (en cualquier sistema) la cantidad de energía requerida para seguir aumentando su velocidad aumenta rápida y asintóticamente hacia infinito, haciendo imposible el alcanzar la velocidad de la luz. Sólo partículas sin masa, tales como los fotones, pueden alcanzar dicha velocidad (y de hecho deben trasladarse en cualquier sistema de referencia a esa velocidad) que es aproximadamente 300000 kilómetros por segundo (3·108 ms-1). El nombre taquión ha sido usado para nombrar partículas hipotéticas que se podrían mover más rápido que la velocidad de la luz. Tales partículas tendrían una masa imaginaria (descrita por un número complejo) y se moverían tanto más rápido cuanto menor fuera su energía. En la actualidad, aún no ha sido hallada evidencia experimental de su existencia. La relatividad especial también muestra que el concepto de simultaneidad es relativo al observador: Si la materia puede viajar a lo largo de una línea (trayectoria) en el espacio-tiempo sin cambiar de velocidad, la teoría llama a esta línea intervalo temporal, ya que un observador siguiendo dicha línea no podría sentir movimiento (estaría en reposo), sino tan solo viajar en el tiempo de acuerdo a sus sistema de referencia. Similarmente, un intervalo espacial significa una línea recta en el espacio-tiempo a lo largo de la que ni la luz ni otra señal más lenta podría viajar. Sucesos a lo largo de un intervalo espacial no pueden influenciarse uno a otro transmitiendo luz o materia, y pueden aparecer como simultáneos a un observador en un sistema de referencia adecuado. Para observadores en diferentes sistemas de referencia, el suceso A puede parecer anterior al B o viceversa. Esto no sucede cuando consideramos sucesos separados por intervalos temporales. La Relatividad Especial es universalmente aceptada por la comunidad física en la actualidad, al contrario de la Relatividad General que está confirmada, pero con experiencias que podrían no excluír alguna teoría alternativa de la gravitación. Sin embargo, hay aún un conjunto de gente opuesta a la RE en varios campos, habiéndose propuesto varias alternativas, como las llamadas Teorías del Éter.

Formulación matemática de la teoría

La RE usa tensores o cuadrivectores para definir un espacio no-euclídeo. Este espacio, sin embargo, es similar al espacio euclídeo tridimensional en muchos aspectos y es relativamente fácil trabajar en él. El diferencial de la distancia (ds) en un espacio euclídeo se define como: : ds^2 = dx_1^2 + dx_2^2 + dx_3^2 donde (dx_1,dx_2,dx_3)' son diferenciales de las tres dimensiones espaciales. En la geometría de la relatividad especial, una cuarta dimensión, el tiempo, ha sido añadida, pero es tratada como una cantidad imaginaria con unidades de c, quedando la ecuación para la distancia, en forma diferencial, como: : ds^2 = dx_1^2 + dx_2^2 + dx_3^2 - c^2 dt^2 Si reducimos las dimensiones espaciales a 2, podemos hacer una representación física en un espacio tridimensional, : ds^2 = dx_1^2 + dx_2^2 - c^2 dt^2 Podemos ver que las geodésicas con medida cero forman un cono dual: Imagen:RelEsp1.png definido por la ecuación : ds^2 = 0 = dx_1^2 + dx_2^2 - c^2 dt^2 , o : dx_1^2 + dx_2^2 = c^2 dt^2 La ecuación anterior es la de círculo con r=c
- dt
. Si extendemos lo anterior a las tres dimensiones espaciales, las geodésicas nulas son esferas concéntricas, con radio = distancia = c
- (+ o -)tiempo. Imagen:RelEsp3.png : ds^2 = 0 = dx_1^2 + dx_2^2 + dx_3^2 - c^2 dt^2 : dx_1^2 + dx_2^2 + dx_3^2 = c^2 dt^2 Este doble cono de distancias nulas representa el "horizonte de visión" de un punto en el espacio. Esto es, cuando miramos a las estrellas y decimos "La estrella de la que estoy recibiendo luz tiene X años.", estamos viendo a través de esa línea de visión: una geodésica de distancia nula. Estamos viendo un suceso a d = \sqrt metros, y d/c segundos en el pasados. Por esta razón el doble cono es también conocido como cono de luz. (El punto inferior de la izquierda del diagrama inferior representa la estrella, el origen representa el observador y la línea representa la geodésica nula, el "horizonte de visión" o cono de luz.) Imagen:RelEsp1.png Geometricamente, todos los "puntos" a lo largo del cono de luz dan información (representan) el mismo punto en el espacio-tiempo (a causa de que la distancia entre ellos es 0). Esto puede ser pensado como 'un punto de neutralización' de fuerzas. ("La conexión se produce cuando dos movimientos, cada uno de los cuales excluyente del otro, se juntan en un momento." - cita de James Morrison) Es donde los sucesos en el espacio-tiempo intersectan, donde el espacio interactúa consigo mismo. Es como un punto ve el resto del universo y es visto. El cono en la región -t incluye la información que el punto recibe, mientras la región +t del cono engloba la información que el punto envía. De esta forma, lo que podemos visionar es un espacio de horizontes de visión: Imagen:RelEsp2.png y recaer en el concepto de autómata celular, aplicándolo en una secuencia continua espacio-temporal. Esto también cuenta para puntos en movimiento relativo uniforme de traslación respecto a sistemas inerciales: Imagen:RelEsp4.png Esto significa que la geometría del universo permanece la misma sea cual sea la velocidad(δx/δ t) (inercial) del observador. Así, recuperamos la primera ley de movimiento de Newton: un objeto en movimiento tiende a permanecer en movimiento; un objeto en reposo tiende a permanecer en reposo.

Indicios de la teoría de la relatividad general: Conservación de la energía cinética

En la relatividad especial, la geometría no permanece constante cuando hay implicada una aceleración (δx2/δ t2) , lo que conlleva la aplicación de una fuerza (F=ma), y en consecuencia un cambio de energía. Estos factores indicaban la necesidad de una teoría más amplia que permitiese estudiar las relaciones de transformación entre sistemas de referencia no inerciales o sometidos a la acción de fuerzas. Estos indicios llevaron finalmente a la formulación de la teoría de la relatividad general, en la que la curvatura intrínseca del espacio-tiempo es directamente proporcional a la densidad de energía en dicho punto.

Modificaciones de la relatividad especial

A comienzo del siglo XXI han sido postuladas un cierto número de versiones modificadas de la RE.

Tests de postulados de la relatividad especial


- Experimento Michelson-Morley – arrastre del éter.
- Experimento Hamar – obstrucción del flujo del éter.
- Experimento Trouton-Noble - torque en un condensador producido por el arrastre del éter.
- Experimento Kennedy-Thorndike – contracción del tiempo
- Experimento sobre las formas de emisión.

Véase también


- Taquión
- Relatividad general

Enlaces externos y referencias

Enlaces de interes:
- http://www-gap.dcs.st-and.ac.uk/~history/HistTopics/Special_relativity.html
- http://www.ucm.es/info//hcontemp/leoc/hciencia.htm
- http://www.hverdugo.cl/relatividad.htm Referencias:
- El ABC de la relatividad, Bertrand Russell, 1925. Categoría:Física teórica Categoría:Relatividad ja:特殊相対性理論 ko:특수 상대성 이론 simple:Special relativity

Albert Einstein

Albert Einstein (14 de marzo de 187918 de abril de 1955), nacido en Ulm (Alemania) y nacionalizado estadounidense, es uno de los científicos más conocidos y trascendentes del siglo XX. Siendo un joven físico desconocido, empleado en la Oficina de Patentes de Berna (Suiza), publicó su Teoría de la Relatividad especial en 1905. En ella incorporó, en un marco teórico simple y con base en postulados físicos sencillos, conceptos y fenómenos estudiados anteriormente por Henri Poincaré y Hendrik Lorentz. Probablemente, la ecuación de la física más conocida a nivel popular es la expresión matemática de la equivalencia masa - energía, E=mc², deducida por Einstein como una consecuencia lógica de esta teoría. Ese mismo año publicó otros trabajos que sentarían algunas de las bases de la física estadística y la mecánica cuántica. En 1916 presentó la Teoría de la Relatividad general, en la que reformuló por completo el concepto de gravedad. Una de las consecuencias fue el surgimiento del estudio científico del origen y evolución del universo por la rama de la física denominada cosmología. Muy poco después Einstein se convirtió en un icono popular de la ciencia alcanzando fama mundial, un privilegio al alcance de muy pocos científicos. Obtuvo el Premio Nobel de Física en 1921 por su explicación del efecto fotoeléctrico y sus numerosas contribuciones a la física teórica.

Biografía

física teórica]

Primeros años

Albert Einstein nació en Ulm, (Alemania) a unos 100 km al este de Stuttgart, en el seno de una familia judía. Sus padres eran Hermann Einstein y Pauline (nacida Koch). Su padre trabajaba como vendedor de colchones pero luego ingresó en la empresa electroquímica Hermann. Albert cursó sus estudios primarios en una escuela católica; un periodo difícil que sobrellevaría gracias a las clases de violín que le daría su madre y a la introduccion al álgebra que le descubriría su tío Jacob. Otro de sus tíos incentivó sus intereses científicos en su adolescencia proporcionándole libros de ciencia. Según relata el propio Einstein en su autobiografía, de la lectura de estos libros de divulgación científica nacería un constante cuestionamiento de las afirmaciones de la religión; un librepensamiento decidido que fue asociado a otras formas de rechazo hacia el Estado y la autoridad. Un escepticismo poco común en aquella época, a decir del propio Einstein. Su paso por el Gymnasium, sin embargo, no fue muy gratificante: la rigidez y la disciplina militar de los institutos de secundaria de la época de Bismarck le granjearon no pocas polémicas con los profesores: "tu sola presencia mina el respeto que me debe la clase", le dijo uno de ellos en una ocasión. Einstein comenzó a estudiar matemáticas a la edad de 12 años, primero empieza por el álgebra, a la que seguiría la geometría, para a los 15 años, sin tutor ni guía, emprender el estudio del cálculo infinitesimal (tarea nada desdeñable si hubiese que creer a los que señalan su dificultad con las matemáticas: muchos han alimentado el rumor, claramente infundado, sobre su incapacidad de aprobar las asignaturas de matemáticas). Lo que sí es cierto es que los cambios en el sistema educativo de aquellos años añadieron confusión a su currículo. En 1894 la compañía Hermann sufría importantes dificultades económicas y los Einstein se mudaron de Múnich a Pavía en Italia cerca de Milán. Albert permaneció en Munich para terminar sus cursos antes de reunirse con su familia en Pavía, pero la separación duró poco tiempo; antes de obtener su título de bachiller Albert decidió abandonar el Gymnasium. Entonces, la familia Einstein intentó matricular a Albert en el Instituto Politécnico de Zúrich (Eidgenössische Technische Hochschule) pero, al no tener el título de bachiller, tuvo que presentarse a una prueba de acceso que suspendió a causa de una calificación deficiente en una asignatura de letras. Esto supuso que fuera rechazado inicialmente, pero el director del centro, impresionado por sus resultados en ciencias, le aconsejó que continuara sus estudios de bachiller y que obtuviera el título que le daría acceso directo al Politécnico. Su familia le envió a Aarau para terminar sus estudios secundarios, y Albert consiguió graduarse en 1896 a la edad de 16 años. Ese mismo año renunció a su ciudadanía alemana e inició los trámites para convertirse en ciudadano suizo. Poco después el joven Einstein ingresó en el Instituto Politécnico de Zúrich, ingresando en la Escuela de orientación matemática y científica, y con la idea de estudiar física. Durante sus años en la políticamente vibrante Zurich, Albert Einstein descubrió la obra de diversos filósofos: Hume, Kant y Mach. También tomó contacto con el movimiento socialista a través de Friedich Adler y con cierto pensamiento inconformista y revolucionario en el que mucho tuvo que ver su amigo Michele Besso. En 1898, Einstein conoció a Mileva Maric, una compañera de clase serbia (también amiga de Nikola Tesla), de talante feminista y radical, de la que se enamoró. En 1900 Albert y Mileva se graduaron en el Politécnico de Zurich y en 1901 consiguió la ciudadanía suiza. Durante este periodo Einstein discutía sus ideas científicas con un grupo de amigos cercanos incluyendo a Mileva. Albert Einstein y Mileva tuvieron una hija en enero de 1902, llamada Liserl. El 6 de enero de 1903 la pareja se casó.

Juventud

Tras graduarse Einstein no pudo encontrar un trabajo en la Universidad, aparentemente, por la irritación que causaba entre sus profesores. El padre de un compañero de clase le ayudó a encontrar un trabajo en la Oficina de Patentes Suiza en 1902. Su personalidad le causó también problemas con el director de la Oficina quien le enseñó a "expresarse correctamente". En esta época Einstein se refería con amor a su mujer Mileva como "una persona que es mi igual y tan fuerte e independiente como yo". Abram Joffe, en su biografía de Einstein, argumenta que Einstein fue ayudado en sus investigaciones durante este periodo por Mileva. Esto se contradice con otros biógrafos como Ronald W. Clark quien afirma que Einstein y Mileva llevaban una relación distante que brindaba a Einstein la soledad necesaria para concentrarse en su trabajo. En mayo de 1904, Einstein y Mileva tuvieron un hijo de nombre Hans Albert Einstein. Ese mismo año consiguió un trabajo permanente en la Oficina de patentes. Poco después Einstein finalizó su doctorado presentando una tesis titulada Una nueva determinación de las dimensiones moleculares. En 1905, escribió cuatro artículos fundamentales sobre la física de pequeña y gran escala. En ellos explicaba el movimiento browniano, el efecto fotoeléctrico y desarrollaba la relatividad especial y la equivalencia masa-energía. El trabajo de Einstein sobre el efecto fotoeléctrico le haría merecedor del Premio Nobel de física en 1921. Estos artículos fueron enviados a la revista "Annalen der Physik" y son conocidos generalmente como los artículos del "Annus Mirabilis" (del Latín: Año maravilloso).

Madurez

En 1908 Einstein fue contratado en la Universidad de Berna, Suiza como profesor y conferenciante (Privatdozent) sin cargas administrativas. Einstein y Mileva tuvieron un nuevo hijo, Eduard, nacido el 28 de julio de 1910. Poco después la familia se mudó a Praga donde Einstein ocupó una plaza de Professor, el equivalente a Catedrático en la Universidad Alemana de Praga. En esta época trabajó estrechamente con Marcel Grossman y Otto Stern. También comenzó a llamar al tiempo matemático cuarta dimensión. Otto Stern] En 1914, justo antes de la primera guerra mundial Einstein se estableció en Berlín y fue escogido miembro de la Academia Prusiana de Ciencias y director del Instituto de Física Káiser Wilhelm. Su pacifismo y actividades políticas, pero especialmente, sus orígenes judíos irritaban a los nacionalistas alemanes. Las teorías de Einstein comenzaron a sufrir una campaña organizada de descrédito. Su matrimonio tampoco iba bien. El 14 de febrero de 1919 se divorció de su mujer Mileva y el 2 de junio de 1919 se casó con una prima suya Elsa Loewenthal (nacida Einstein, Loewenthal era el apellido de su primer marido, Max Loewenthal). Elsa era tres años mayor que Einstein y le había cuidado tras sufrir una crisis nerviosa combinada con problemas del sistema digestivo. Einstein y Elsa no tuvieron hijos. El destino de la hija de Albert y Mileva, Lieserl, es desconocido, algunos piensan que murió en la infancia y otros afirman que fue entregada en adopción (Lieserl había nacido antes de que sus padres se casaran o encontraran trabajo). De sus dos hijos el segundo (Eduard) sufría esquizofrenia y fue internado durante largos años muriendo en una institución mental. El primero (Hans Albert) se mudó a California donde llegó a ser profesor universitario aunque con poca interacción con su padre. Tras la llegada de Adolf Hitler al poder en 1933, las expresiones de odio por Einstein alcanzaron niveles más elevados. Fue acusado por el régimen nacionalsocialista de crear una "Física judía" en contraposición con la "Física alemana" o "Física aria". Algunos físicos nazis (algunos tan notables como los premios Nobel de Física Johannes Stark y Philipp Lenard) intentaron desacreditar sus teorías. Los físicos que enseñaban la teoría de la relatividad eran incluídos en listas negras políticas (como por ejemplo Werner Heisenberg). Einstein abandonó Alemania en 1933 con destino a Estados Unidos, donde se instaló en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton y se nacionalizó estadounidense en 1940. Durante sus últimos años Einstein trabajó por integrar en una misma teoría las cuatro fuerzas de la naturaleza: gravedad, electromagnetismo y las subatómicas fuerte y débil, tarea aún inconclusa. Einstein murió en Princeton, New Jersey el 18 de abril de 1955.

Trayectoria científica

Los artículos de 1905

1955 En 1904 Einstein consiguió una posición permanente en la Oficina de Patentes Suiza. Al año siguiente finalizó su doctorado presentando una tesis titulada Una nueva determinación de las dimensiones moleculares. Ese mismo año, 1905, escribió cuatro artículos fundamentales sobre la física de pequeña y gran escala. En ellos explicaba el movimiento browniano, el efecto fotoeléctrico y desarrollaba la relatividad especial y la equivalencia masa-energía. El trabajo de Einstein sobre el efecto fotoeléctrico le proporcionaría el Premio Nobel de física en 1921. Estos artículos fueron enviados a la revista "Annalen der Physik" y son conocidos generalmente como los artículos del "Annus Mirabilis" (del Latín: Año extraordinario). La Unión internacional de física pura y aplicada junto con la UNESCO conmemoran 2005 como el Año mundial de la física [http://www.fisica2005.org/view/default.asp] celebrando el centenario de publicación de estos trabajos.

Movimiento browniano

Artículo principal: Movimiento browniano El primero de sus artículos de 1905, titulado Sobre el movimiento requerido por la teoría cinética molecular del calor de pequeñas partículas suspendidas en un líquido estacionario, cubría sus estudios sobre el movimiento browniano. El artículo explicaba el fenómeno haciendo uso de las estadísticas del movimiento térmico de los átomos individuales que forman un fluido. El movimiento browniano había desconcertado a la comunidad científica desde su descubrimiento unas décadas atrás. La explicación de Einstein proporcionaba una evidencia experimental incontestable sobre la existencia real de los átomos. El artículo también aportaba un fuerte impulso a la mecánica estadística y a la teoría cinética de los fluidos, dos campos que en aquella época permanecían controvertidos. Antes de este trabajo los átomos se consideraban un concepto útil en física y química, pero la mayoría de los científicos no se ponían de acuerdo sobre su existencia real. El artículo de Einstein sobre el movimiento atómico entregaba a los experimentalistas un método sencillo para contar átomos mirando a través de un microscopio ordinario. Wilhelm Ostwald, uno de los líderes de la escuela antiatómica, comunicó a Arnold Sommerfeld que había sido transformado en un creyente en los átomos por la explicación de Einstein del movimiento Browniano.

Efecto fotoeléctrico

Artículo principal: Efecto fotoeléctrico El segundo artículo se titulaba Un punto de vista heurístico sobre la producción y transformación de luz. En él Einstein proponía la idea de "quanto" de luz (ahora llamados fotones) y mostraba cómo se podía utilizar este concepto para explicar el efecto fotoeléctrico. La teoría de los cuantos de luz fue un fuerte indicio de la dualidad onda-corpúsculo y de que los sistemas físicos pueden mostrar propiedades ondulatorias y corpusculares simultáneamente. Este artículo constituyó uno de los pilares básicos de la mecánica cuántica. Una explicación completa del efecto fotoeléctrico solamente pudo ser elaborada cuando la teoría cuántica estuvo más avanzada. Por este trabajo Einstein recibió el Premio Nobel de Física de 1921.

Relatividad especial

Artículo principal: Teoría de la Relatividad Especial El tercer artículo de Einstein de ese año se titulaba Zur Elektrodynamik bewegter Körper ('Sobre la electrodinámica de cuerpos en movimiento'). En este artículo Einstein introducía la teoría de la relatividad especial estudiando el movimiento de los cuerpos y el electromagnetismo en ausencia de la fuerza de gravedad. La relatividad especial resolvía los problemas abiertos por el experimento de Michelson-Morley en el que se había demostrado que las ondas electromagnéticas que forman la luz se movían en ausencia de un medio. La velocidad de la luz es, por lo tanto, constante y no relativa al movimiento. Ya en 1894 George Fitzgerald había estudiado esta cuestión demostrando que el experimento de Michelson-Morley podía ser explicado si los cuerpos se contraen en la dirección de su movimiento. De hecho, algunas de las ecuaciones fundamentales del artículo de Einstein habían sido introducidas anteriormente (1903) por Hendrik Lorentz, físico holandés, dando forma matemática a la conjetura de Fitzgerald. Esta famosa publicación está cuestionada como trabajo original de Einstein, debido a que en ella omitió citar toda referencia a las ideas o conceptos desarrolladas por estos autores así como los trabajos de Poincaré. En realidad Einstein desarrollaba su teoría de una manera totalmente diferente a estos autores deduciendo hechos experimentales a partir de principios fundamentales y no dando una explicación fenomenológica a observaciones desconcertantes. El mérito de Einstein estaba por lo tanto en explicar lo sucedido en el experimento Michelson-Morley como consecuencia final de una teoría completa y elegante basada en principios fundamentales y no como una explicación ad-hoc o fenomenológica de un fenómeno observado. Su razonamiento se basó en dos axiomas simples: En el primero reformuló el principio de simultaneidad, introducido por Galileo siglos antes, por el que las leyes de la física deben ser invariantes para todos los observadores que se mueven a velocidades constantes entre ellos, y el segundo, que la velocidad de la luz es constante para cualquier observador. Este segundo axioma, revolucionario, va más allá de las consecuencias previstas por Lorentz o Poincaré que simplemente relataban un mecanismo para explicar el acortamiento de unos de los brazos del experimento de Michelson y Morley. Este postulado implica que si un destello de luz se lanza al cruzarse dos observadores en movimiento relativo, ambos verán alejarse la luz produciendo un círculo perfecto con cada uno de ellos en el centro. Si a ambos lados de los observadores se pusiera un detector, ninguno de los observadores se pondría de acuerdo en qué detector se activó primero (se pierden los conceptos de tiempo absoluto y simultaneidad). La teoría recibe el nombre de "teoría especial (o restringida) de la relatividad" o para distinguirla de la "teoría general de la relatividad" que fue introducida por Einstein en 1915 y en la que se introducen los efectos de la gravedad y la aceleración.

Equivalencia masa-energía

El cuarto artículo de aquel año se titulaba: Ist die Trägheit eines Körpers von seinem Energieinhalt abhängig? ('¿Depende la inercia de un cuerpo de su contenido de energía?') y mostraba una deducción de la ecuación de la relatividad que relaciona masa y energía. En este artículo se decía que "la variación de masa de un objeto que emite una energía L es L/V²", donde V era la notación para la velocidad de la luz usada por Einstein en 1905. Esta ecuación implica que la energía de un cuerpo en reposo E es igual a su masa m multiplicada por la velocidad de la luz c al cuadrado: E = mc² Muestra cómo una partícula con masa posee un tipo de energía, "energía en reposo", distinta de las clásicas energía cinética y energía potencial. La relación masa - energía se utiliza comunmente para explicar cómo se produce la energía nuclear; midiendo la masa de núcleos atómicos y dividiendo por el número atómico se puede calcular la energía de enlace atrapada en los núcleos atómicos. Paralelamente, la cantidad de energía producida en la fusión de un núcleo atómico se calcula como la diferencia de masa entre el núcleo inicial y los productos de su desintegración multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado.

Relatividad general

Artículo principal: Teoría General de la Relatividad En noviembre de 1915 Einstein presentó una serie de conferencias en la Academia de Ciencias de Prusia en las que describió la teoría de la relatividad general. La última de estas charlas concluyó con la presentación de la ecuación que reemplaza a la ley de gravedad de Newton. En esta teoría todos los observadores son considerados equivalentes y no únicamente aquellos que se mueven con una velocidad uniforme. La gravedad no es ya una fuerza o acción a distancia, como era en la gravedad newtoniana, sino una consecuencia de la curvatura del espacio-tiempo. La teoría proporcionaba las bases para el estudio de la cosmología y permitía comprender características esenciales del Universo, muchas de las cuales no serían descubiertas sino con posterioridad a la muerte de Einstein. La relatividad general fue obtenida por Einstein a partir de razonamientos matemáticos, experimentos hipotéticos (Gedanken experiment) y rigurosa deducción matemática sin contar realmente con una base experimental. El principio fundamental de la teoría era el denominado principio de equivalencia. A pesar de la abstracción matemática de la teoría, las ecuaciones permitían deducir fenómenos comprobables. En 1919 Arthur Eddington fue capaz de medir, durante un eclipse, la desviación de la luz de una estrella pasando cerca del Sol, una de las predicciones de la relatividad general. Cuando se hizo pública esta confirmación la fama de Einstein se incrementó enormemente y se consideró un paso revolucionario en la física. Desde entonces la teoría se ha verificado en todos y cada uno de los experimentos y verificaciones realizados hasta el momento. A pesar de su popularidad, o quizás precisamente por ella, la teoría contó con importantes detractores entre la comunidad científica que no podían aceptar una física sin un sistema de referencia absoluto.

Estadísticas de Bose-Einstein

En 1924 Einstein recibió un artículo de un joven físico indio, Satyendra Nath Bose, describiendo a la luz como un gas de fotones y pidiendo la ayuda de Einstein para su publicación. Einstein se dio cuenta que el mismo tipo de estadísticas podían aplicarse a grupos de átomos y publicó el artículo, conjuntamente con Bose, en alemán, la lengua más importante en física en la época. Las estadísticas de Bose-Einstein explican el comportamiento de grupos de partículas indistinguibles entre sí y conocidas como bosones

El Instituto de Estudios Avanzados

Einstein dedicó sus últimos años de trabajo a la búsqueda de un marco unificado de las leyes de la física. A esta teoría la llamaba Teoría de Campo Unificada. Einstein intentó unificar la formulación de las fuerzas fundamentales de la naturaleza mediante un modelo en el que, bajo las condiciones apropiadas, las diferentes fuerzas surgirían como manifestación de una única fuerza. Sus intentos fracasaron ya que las fuerzas nuclear fuerte y débil no se entendieron en un marco común hasta los años 1970, después de numerosos experimentos en física de altas energías y ya pasados quince años desde la muerte de Einstein. Este objetivo sigue siendo perseguido por la moderna física teórica. Los intentos recientes más destacados para alcanzar una teoría de unificación son las teorías de supersimetría y la teoría de cuerdas.

Actividad política

Einstein fue cofundador del Partido Liberal Democrático Alemán. Con el auge del movimiento nacional socialista en Alemania Einstein dejó su país y se nacionalizó estadounidense. En plena Segunda Guerra Mundial apoyó una iniciativa de Robert Oppenheimer para iniciar el programa de desarrollo de armas nucleares conocido como Proyecto Manhattan. Proyecto Manhattan] En mayo de 1949, Monthly Review publicó (en Nueva York) un artículo suyo bajo el título de "¿Por qué el socialismo?" en el que reflexiona sobre la historia, las conquistas y las consecuencias de la "anarquía económica de la sociedad capitalista", artículo que hoy en día sigue teniendo vigencia. Hay que tener en cuenta que Albert Einstein fue un enardecido activista político muy perseguido durante la caza de brujas del senador anticomunista McCarthy por manifestar opiniones de carácter anti-imperialista, aunque se salvó por aportar grandes avances científicos de los que el gobierno estadounidense se valió para su expansión armamentística. Originario de una familia judía asimilada abogó por la causa sionista, aunque hasta 1947 se había mostrado más partidario de un estado común entre árabes y judíos. El Estado de Israel se creó en 1948. Cuando Chain Weizmann, el primer presidente de Israel y viejo amigo de Einstein, murió en 1952, Abba Eban, embajador israelí en EE.UU., le ofreció la presidencia. Einstein rechazó el ofrecimiento diciendo "Estoy profundamente conmovido por el ofrecimiento del Estado de Israel y a la vez tan entristecido que me es imposible aceptarlo". En sus últimos años fue un pacifista convencido y se dedicó al establecimiento de un Gobierno Mundial que permitiría a las naciones trabajar juntas y abolir la necesidad de la guerra.

Creencias religiosas

Einstein creía en un "Dios que se revela en la armonía de todo lo que existe, no en un Dios que se interesa en el destino y las acciones del hombre". Deseaba conocer "cómo Dios había creado el mundo". En algún momento resumió sus creencias religiosas de la manera siguiente: "Mi religión consiste en una humilde admiración del ilimitado espíritu superior que se revela en los más pequeños detalles que podemos percibir con nuestra frágil y débil mente". En una ocasión, en una reunión se le preguntó a Einstein si creía o no en un Dios a lo que respondió: "Creo en el Dios de Spinoza, que es idéntico al orden matemático del Universo". Una cita más larga de Einstein aparece en Science, Philosophy, and Religion, A Symposium (Simposio de ciencia, filosofía y religión), publicado por la Conferencia de Ciencia, Filosofía y Religión en su Relación con la Forma de Vida Democrática: :"Cuanto más imbuido esté un hombre en la ordenada regularidad de los eventos, más firme será su convicción de que no hay lugar —del lado de esta ordenada regularidad— para una causa de naturaleza distinta. Para ese hombre, ni las reglas humanas ni las "reglas divinas" existirán como causas independientes de los eventos naturales. De seguro, la ciencia nunca podrá refutar la doctrina de un Dios que interfiere en eventos natura